Logo

Erasmus en Turín, por Marc Aleix Duarte

Mobilitat Copèrnic

Mobilitat Copèrnic · 2024-2025

Esta noticia resume mis prácticas Erasmus+ realizadas en Turín, Italia. Mi estancia fue entre el 24 de marzo de 2025 y el 31 de mayo de 2025. Con el objetivo de aplicar conocimientos técnicos en un contexto internacional y vivir una inmersión cultural de manera independiente. Los apartados detallan la ciudad, la entidad de acogida y mi valoración final de manera resumida.


Ciudad de estancia

Turín es una ciudad que combina historia y modernidad de una manera única. Sus calles destacan por la elegancia del mármol y están llenas de arcos, creando un ambiente impresionante pero acogedor. Con más de un millón de habitantes, es una ciudad grande, donde los ciudadanos fueron siempre amables y respetuosos en mis interacciones diarias.

Mi alojamiento estaba en una zona alejada del centro, cerca del Estadio de la Juventus. Aunque inicialmente me sorprendió la distancia que había con el centro y mi lugar de trabajo, descubrí que la zona tenía su propio encanto, como el parque adyacente al estadio, que se convirtió en mi lugar favorito para pasear al atardecer, ofreciendo un respiro tranquilo.

El patrimonio cultural de Turín es extraordinario. Desde palacios bien conservados hasta el Museo Egipcio, que es el segundo más grande e importante del mundo. Me llamó especialmente la atención poder ver mi nombre traducido a jeroglíficos.

Las tradiciones locales también dejaron una huella en mí, rituales como tocar el dedo de la estatua de Colón para atraer suerte en los exámenes, o pisar los testículos del buey en la Piazza San Carlo con el talón derecho, ya que según dicen, asegura buena suerte y el regreso a la ciudad.

La empresa

Mis prácticas de Erasmus fueron en el Collegio Degli Artigianelli, donde realicé tareas básicas de técnico con la ayuda de mis compañeros de trabajo y tutores, que fueron muy agradables y comprensivos con nosotros y nos ayudaron bastante en todos los problemas que nos surgían.


Valoración personal

El Erasmus en Turín fue como abrir una puerta a todo un mundo nuevo. Los primeros días, lo reconozco, fueron duros: extrañar a la familia, desorientación con el idioma y esa sensación de "¿qué hago aquí?". Pero cogí el ritmo más rápido de lo que creía, y a los pocos días ya me enfocaba en descubrir todo lo que la ciudad y la experiencia me podían ofrecer.

Uno de los momentos más destacados fue mi escapada a Génova, una ciudad sorprendentemente infravalorada por los circuitos turísticos convencionales. El acuario del puerto, uno de los más grandes de Europa, me dejó boquiabierto con su increíble diversidad marina. La majestuosa Piazza De Ferrari, con su fuente emblemática, las iglesias históricas que parecen sacadas de un libro de art, y el ambiente vibrante de las calles del centro me hicieron entender por qué los genoveses están tan orgullosos de su ciudad.

En definitiva, fue una experiencia intensa y enriquecedora, llena de aprendizajes que ahora atesoro como auténticos trofeos vitales. Desde la independencia cotidiana hasta la capacidad de adaptarme a entornos completamente nuevos, este Erasmus me ha dejado lecciones que llevaré siempre conmigo.

Galería de fotos